mayo 2004 En ciertas ocasiones, mal que me pese, me abstengo de discrepar con mis paisanos acerca de la representatividad del Centro Asturiano de Castellón, por mi fundado, sobre los asturianos residentes en la provincia. Pongo por caso cuando se disfrazan para celebrar las fiestas de la Magdalena, o en las ocasiones en que los afiliados cazurros, reciclados al asturianismo, pugnan dificultosamente por mantener el equilibrio encima del endiablado artilugio, tan extraño para ellos, denominado "madreñas". No discrepo siquiera, firmemente indiferente cual inmutable "finso" de mi amada Asturias, en casos tan extremos como cuando los católicos del Centro Asturiano rinden pleitesía al obispo y a su pléyade de clerigalla (como los denominó mi admirado paisano Leopoldo Alas), o en casos de pública sumisión hacia ciertos personajillos menores conocidos en todo Castellón por encubrir el neofascismo y la corrupción política. Digo que callo, aunque no otorgo, por no volver a polemizar con una institución tan querida para mi cual es el Centro Asturiano de Castellón que yo fundé.
Mas esta vez no. Ésta vez si que discrepo y levanto la voz para decir "a berridas" que quienes se vanaglorian, se felicitan y festejan a la monarquía española en cualquiera de sus eventos no representan a "todos" los asturianos de Castellón. Somos una gran mayoría los asturianos que abrazamos y amamos esa vieja tradición republicana enraizada en las ansias de libertad, de igualdad y de solidaridad innatas al hombre libre asturiano. Somos una gran mayoría los asturianos de Castellón quienes damos testimonio continuado de una lectura marxista de la sociedad propia del asturianismo rojo y revolucionario, rebelde y combativo.
Pero eso, los "otros asturianos" a los que no representa el Centro Asturiano de Castellón nos unimos para celebrar el sábado, junto con nuestros camaradas del Principado, un homenaje socarrón al Oso, festejando con ello a aquel otro plantigrado que mató al rey Favila, es decir, el primer Oso republicano de la historia que como mérito añadido tuvo el detalle de comerse a un rey (exquisito bocado al parecer).
Mas esta vez no. Ésta vez si que discrepo y levanto la voz para decir "a berridas" que quienes se vanaglorian, se felicitan y festejan a la monarquía española en cualquiera de sus eventos no representan a "todos" los asturianos de Castellón. Somos una gran mayoría los asturianos que abrazamos y amamos esa vieja tradición republicana enraizada en las ansias de libertad, de igualdad y de solidaridad innatas al hombre libre asturiano. Somos una gran mayoría los asturianos de Castellón quienes damos testimonio continuado de una lectura marxista de la sociedad propia del asturianismo rojo y revolucionario, rebelde y combativo.
Pero eso, los "otros asturianos" a los que no representa el Centro Asturiano de Castellón nos unimos para celebrar el sábado, junto con nuestros camaradas del Principado, un homenaje socarrón al Oso, festejando con ello a aquel otro plantigrado que mató al rey Favila, es decir, el primer Oso republicano de la historia que como mérito añadido tuvo el detalle de comerse a un rey (exquisito bocado al parecer).
0 comentaris:
Publica un comentari